– Alimento: (o “producto alimenticio”) cualquier sustancia o producto destinados a ser ingeridos por los seres humanos o con probabilidad razonable de serlo, tanto si han sido transformados entera o parcialmente como si no.

– Alimento: incluye las bebidas, la goma de mascar y cualquier sustancia, incluida el agua, incorporada voluntariamente al alimento durante su fabricación, preparación o tratamiento. Se incluirá el agua después del punto de cumplimiento definido en el artículo 6 (LCEur\1965\4) de la Directiva 98/83/CE (LCEur\1998\3781) y sin perjuicio de los requisitos estipulados en las Directivas 80/778/CEE (LCEur\1980\350) y 98/83/CE (LCEur\1998\3781).

– Análisis del riesgo: un proceso en el que se tienen en cuenta tres elementos interrelacionados: determinación del riesgo, gestión del riesgo y comunicación del riesgo.

– Agua de mar limpia: el agua de mar natural, artificial o purificada o el agua salobre que no contenga microorganimos, sustancias nocivas o plancton marino toxico en cantidades que puedan afectar directa o indirectamente a la calidad sanitaria de los productos alimenticios.

– Agua limpia: el agua de mar limpia o el agua dulce de calidad higienica similar.

– Agua potable: el agua que cumple los requisitos minimos establecidos en la Directiva 98/83/CE del consejo de 3 de noviembre de 1998 relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano.

– Autoridad competente: la autoridad central de un Estado miembro facultada para garantizar el cumplimiento de los requisitos del presente Reglamento o cualquier otra autoridad en la que la autoridad central haya delegado dicha competencia; en su caso igualmente la autoridad correspondiente de un país tercero.

Bacterias: son microorganismos de mayor tamaño que los virus y pueden ser combatidas con antibióticos.

– Comercialización: la tenencia de alimentos o piensos con el propósito de venderlos; se incluye la oferta de venta o de cualquier otra forma de transferencia, ya sea a título oneroso o gratuito, así como la venta, distribución u otra forma de transferencia.

– Comercio al por menor: la manipulación o la transformación de alimentos y su almacenamiento en el punto de venta o entrega al consumidor final; se incluyen las terminales de distribución, las actividades de restauración colectiva, los comedores de empresa, los servicios de restauración de instituciones, los restaurantes y otros servicios alimentarios similares, las tiendas, los centros de distribución de los supermercados y los puntos de venta al público al por mayor.

– Comunicación del riesgo: el intercambio interactivo, a lo largo de todo el proceso de análisis del riesgo, de información y opiniones en relación con los factores de peligro y los riesgos, los factores relacionados con el riesgo y las percepciones del riesgo, que se establece entre los responsables de la determinación y los responsables de la gestión del riesgo, los consumidores, las empresas alimentarias y de piensos, la comunidad científica y otras partes interesadas; en ese intercambio está incluida la explicación de los resultados de la determinación del riesgo y la motivación de las decisiones relacionadas con la gestión del riesgo.

– Consumidor final: el consumidor último de un producto alimenticio que no empleará dicho alimento como parte de ninguna operación o actividad mercantil en el sector de la alimentación.

– Determinación del riesgo: un proceso con fundamento científico formado por cuatro etapas: identificación del factor de peligro, caracterización del factor de peligro, determinación de la exposición y caracterización del riesgo.

– Contaminación: la introducción o presencia de un peligro.

– Empresa alimentaria: toda empresa pública o privada que, con o sin ánimo de lucro, lleve acabo cualquier actividad relacionada con cualquiera de las etapas de la producción, la transformación y la distribución de alimentos.

– Empresa de piensos: toda empresa pública o privada que, con o sin ánimo de lucro, lleve a cabo cualquier actividad de producción, fabricación, transformación, almacenamiento, transporte o distribución de piensos; se incluye todo productor que produzca, transforme o almacene piensos para alimentar a los animales de su propia explotación.

– Embalaje: la colocación de uno o más productos alimenticios envasados en un segundo recipiente, asi como el propio recipiente.

– Envasado y envase: la introducción de un producto alimenticio en un envase o recipiente en contacto directo con el mismo, asi como el propio envase o recipiente.

– Equivalente: respecto a sistemas diferentes, capaz de alcanzar los mismos objetivos.

– Establecimiento: cualquier unidad de una empresa del sector alimentario

– Etapas de la producción, transformación y distribución: cualquiera de las fases, incluida la de importación, que van de la producción primaria de un alimento, inclusive, hasta su almacenamiento, transporte, venta o suministro al consumidor final, inclusive, y, en su caso, todas las fases de la importación, producción, fabricación, almacenamiento, transporte, distribución, venta y suministro de piensos.

– Explotador de empresa alimentaria: las personas físicas o jurídicas responsables de asegurar el cumplimiento de los requisitos de la legislación alimentaria en la empresa alimentaria bajo su control.

– Explotador de empresa de piensos: las personas físicas o jurídicas responsables de asegurar el cumplimiento de los requisitos de la legislación alimentaria en la empresa de piensos bajo su control.

– Factor de peligro: todo agente biológico, químico o físico presente en un alimento o en un pienso, o toda condición biológica, química o física de un alimento o un pienso que pueda causar un efecto perjudicial para la salud.

– Gestión del riesgo: el proceso, distinto del anterior, consistente en sopesar las alternativas políticas en consulta con las partes interesadas, teniendo en cuenta la determinación del riesgo y otros factores pertinentes, y, si es necesario, seleccionando las opciones apropiadas de prevención y control.

– Higiene alimentaria: denominada en lo sucesivo higiene: las medidas y condiciones necesarias para controlar los peligros y garantizar la aptitud para el consumo humano de un producto alimenticio teniendo en cuenta la utilización prevista para dicho producto.

Hongos: presentan analogías con las plantas pero carecen de clorofila y no pueden realizar la fotosíntesis, por lo que tienen que alimentarse de materia orgánica viva o muerta. Necesitan un ambiente muy húmedo y junto con los protozoos son los microorganismos de mayor tamaño. Se combaten con sustancias específicas.

– Legislación alimentaria: las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas aplicables en la Comunidad Europea o a nivel nacional a los alimentos en general, y a la seguridad de los alimentos en particular. Se aplica a cualquiera de las etapas de la producción, la transformación y la distribución de alimentos así como de piensos producidos para alimentar a los animales destinados a la producción de alimentos o suministrados a dichos animales.

Microorganismos o microbios: son seres vivos tan pequeños que solo pueden ser observados al microscopio. Son los virus, las bacterias, los protozoos y algunos hongos.

Microorganismos patógenos: son aquellos capaces de causar enfermedades.

– Pienso: cualquier sustancia o producto, incluidos los aditivos, destinado a la alimentación por vía oral de los animales, tanto si ha sido transformado entera o parcialmente como si no.

– Producción primaria: la producción, cría o cultivo de productos primarios, con inclusión de la cosecha, el ordeño y la cría de animales de abasto previa a su sacrificio. Abarcará también la caza y la pesca y la recolección de productos silvestres.

– Productos primarios: los productos de producción primaria, incluidos los de la tierra, la ganaderia, la caza y la pesca.

– Productos sin transformar: los productos alimenticios que no hayan sido sometidos a una transformación, incluyendo los productos que se hayan dividido, partido, seccionado, rebanado, deshuesado, picado, pelado o desollado, triturado, cortado, limpiado, desgrasado, descascarillado, molido, refrigerado, congelado, ultracongelado o descongelado.

– Productos transformados: los productos alimenticios obtenidos de la transformación de productos sin transformar. Estos productos pueden contener ingredientes que sean necesarios para su elaboración o para conferirles unas características especificas.

Protozooos: son más complejos y de mayor tamaño que las bacterias y necesitan un ambiente muy húmedo. Se combate con sustancias específicas.

– Recipiente herméticamente cerrado: el recipiente diseñado para que sea seguro ante la presencia de peligros.

– Riesgo: la ponderación de la probabilidad de un efecto perjudicial para la salud y de la gravedad de ese efecto, como consecuencia de un factor de peligro.

–  Toxina: sustancia producida por algunos microorganismos, que actúa como veneno sobre otros seres vivos, plantas y animales, incluido el hombre.

– Transformación: cualquier acción que altere sustancialmente el producto inicial, incluido el tratamiento térmico, el ahumado, el curado, la maduración, el secado, el marinado, la extracción, la extrusión o una combinación de estos procedimientos

– Trazabilidad: la posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución, de un alimento, un pienso, un animal destinado a la producción de alimentos o una sustancia destinados a ser incorporados en alimentos o piensos o con probabilidad de serlo.

Virus: son los microorganismos más pequeños que existen, tienen unas funciones vitales muy reducidas y sólo son capaces de crear copias de sí mismos. Los antibióticos son incapaces de combatirlos.