Aprovechan las posibilidades que ofrecen las microalgas en la producción de nuevos alimentos funcionales ricos en selenio.

Los grupos de investigación Análisis Medioambiental y Bioanálisis, y Bioquímica y Biotecnología de Organismos Fotosintéticos de la Universidad de Huelva han estudiado las posibilidades que ofrecen las microalgas en la producción de nuevos alimentos funcionales ricos en selenio. Fruto de este trabajo, han obtenido selenometionina, una forma de selenio que no resulta tóxica y puede incluirse en suplementos alimenticios destinados a consumo humano, ha informado la Fundación Descubre.

Las microalgas “constituyen una buena alternativa como fuentes de sustancias funcionales y, en particular, de compuestos de selenio, elemento con demostradas propiedades terapéuticas en la prevención del cáncer, las enfermedades cardiovasculares, el sistema inmune, y los problemas neurológicos”, explicó el responsable del proyecto, José Luis Gómez Ariza.

La aplicación de este elemento químico a las microalgas “resulta la novedad del estudio, ya que, actualmente se comercializan suplementos alimenticios ricos en selenio en levaduras”, ha señalado la Fundación Descubre. “Es la primera vez que se estudia el selenio en microalgas”, destacó Gómez Ariza.

Los investigadores de la Universidad de Huelva han elegido la “Chrolella sorokiniana”, por su resistencia, rápido crecimiento y su facilidad para acumular selenio. El primer paso consistió en comprobar que el microorganismo asimilaba el elemento. Tras la aplicación de diversas técnicas los expertos comprobaron que, efectivamente, la microalga es capaz de generar selenobiomoléculas.

Sin embargo, “no todas estas moléculas de selenio son aptas para el consumo humano, ya que algunas, como el seleniato, resultan tóxicas”, ha precisado la Fundación Descubre. Los investigadores aplican técnicas que permiten identificar las más adecuadas para el organismo. Así, seleccionaron la denominada selenometionina, una forma de selenio bioaccesible, es decir, adecuada para que el organismo la asimile en la digestión. “Conseguimos un seguimiento metabólico del selenio que nos proporciona información para conducir el metabolismo de las algas hacia la síntesis de las selenobiomoléculas deseadas”, aclaró Gómez Ariza.

El objetivo inicial del proyecto consistía en desarrollar un proceso a escala de laboratorio, aunque ahora se quiere también aplicar a escala piloto, para su posterior uso en biotecnología. Los estudios para la producción de moléculas derivadas del selenio se han ampliado también a otras especies como los champiñones, aunque Gómez Ariza explicó que los ensayos con microalgas están más avanzados y ofrecerán “resultados prometedores”. “Desde el punto de vista biotecnológico, la naturaleza ofrece un mercado de microalgas de dimensiones extraordinarias, que la investigación apenas ha comenzado a explorar y que tendrá enormes posibilidades de transferencia al sector industrial”, aseguró.

Fuente: Consumer

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