Cae una red que vendía aceite de aguacate y palma como oliva.

El Grupo de Delincuencia Económica de la Guardia Civil, en colaboración con la Agencia Tributaria, ha desmantelado una organización que se dedicaba a comercializar aceite de muy baja calidad, de palma o aguacate principalmente, que adquirían en Ecuador y que luego vendían en España e Italia como si fuera aceite de oliva virgen. La operación, llevada a cabo en las provincias de Jaén y Córdoba, se ha saldado con la detención de 19 personas —15 españoles, dos ecuatorianos, una colombiana y un italiano. Además, se han realizado cuatro registros en empresas aceiteras jiennenses en los que se ha intervenido abundante documentación.

La llamada Operación Lucerna ha puesto al descubierto un complejo entramado internacional de empresas y testaferros, con más de 30 sociedades desplegadas en España, Italia y Portugal, que habían sido utilizadas para defraudar el IVA, en una estafa a las arcas del Estado que puede superar los tres millones de euros. Según informó la Guardia Civil, los detenidos comercializaban fraudulentamente como aceite de oliva un producto que era obtenido mezclando aceites de baja calidad —palma y aguacate entre otros— que habían adquirido en Ecuador.

Para ello, la organización poseía una planta de producción de biodiésel en Mengíbar (Jaén) para uso industrial, que a su vez era aprovechada para producir aceite con destino al consumo humano a pesar de carecer de autorización sanitaria. Su ingesta, tranquilizan fuentes de la investigación, no conlleva riesgo para la salud.

Utilizando documentación falsa, la red desviaba los aceites hacia el mercado empleando para ello sociedades instrumentales cuyo objeto social era la elaboración de productos alimenticios. Así, para la comercialización del aceite adulterado los detenidos empleaban dos métodos, la venta a granel a terceras empresas ajenas a la trama delictiva y el embotellado y etiquetado de la mezcla fraudulenta como un aceite distinto al que realmente era desde una envasadora de Pegalajar (Jaén). Todo ello a un precio muy inferior al de mercado, incurriendo en competencia desleal al sector y en fraude a la Hacienda pública. El aceite llegó a las estanterías de cadenas de alimentación italianas, según fuentes policiales.

Entre los detenidos se encuentra el empresario Enrique Fuentes Ibáñez, considerado por la fiscalía como uno de los cerebros del caso Iniosa, vinculado con la estafa a más de 200 olivareros de Jaén y Córdoba que entregaron sus cosechas de aceituna de las campañas 2001 y 2002 y no recibieron a cambio ni un solo euro. Fuentes está pendiente de juicio y el fiscal pide para él 13 años de prisión.

Pese a ser una práctica ilícita, el fraude en el sector oleícola se repite ocasionalmente. A finales de 2010, la Inspección de Salud de la Junta de Andalucía detectó que en 14 lotes se estaban vendiendo como aceite virgen extra un aceite de calidad inferior.

Fuente: El País

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