Celebrada una jornada sobre Estrategias de comunicación en seguridad alimentaria.

La seguridad alimentaria debe abordarse de forma integral, abarcando desde la producción al consumo y garantizando que los productos lleguen al consumidor en condiciones sanas y seguras, según han indicado el consejero de Sanidad y Consumo, Rafael Bengoa, y la consejera de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del País Vasco, Pilar Unzalu, en una jornada sobre Estrategias de Comunicación en Seguridad Alimentaria celebrada en Vitoria-Gasteiz.

Pilar Unzalu ha destacado que con ese enfoque integral se trata de “abarcar toda la cadena, desde la granja a la mesa, observando la salud animal y vegetal, así como la producción, la nutrición humana y el cuidado del medio ambiente”. La consejera, quien ha destacado el papel que desarrolla en este ámbito la Fundación Vasca para la Seguridad Agroalimentaria Elika –adscrita al departamento de Pilar Unzalu- ha recordado que episodios como el brote de E-coli “han demostrado que la trazabilidad del producto es fundamental a la hora de preservar la seguridad alimentaria y mantener la confianza de los consumidores en nuestro mercado interno”.

En este sentido ha abogado “por reforzar los mecanismos de información hacia la sociedad en periodos de tranquilidad, que son los realmente eficaces, y por articular protocolos de contraste de los datos. Porque lo cierto es que ante una crisis aumenta la demanda de información pero ésta resulta menos creíble por parte de la ciudadanía”.

“El consumidor cada vez demanda más información sobre los alimentos que consume y sobre su seguridad, a la vez que hay más facilidad de acceso a la información mediante las nuevas tecnologías. Por ello, no comunicar bien temas relacionados con la seguridad puede tener graves consecuencias como puede ser provocar un cambio injustificado en los hábitos de consumo de la población”, ha agregado.

En este sentido ha explicado que la apuesta del País Vasco, en línea con Europa, es desarrollar políticas más preventivas estableciendo el análisis de riesgos, que engloba la evaluación, la gestión y la comunicación del riesgo. Pilar Unzalu ha insistido en la necesidad de mejorar la comunicación y colaboración con todos los participantes en la cadena alimentaria; definir procedimientos generales de actuación, especialmente en los supuestos en que se encuentren implicados diferentes organismos de la administración; y orientar la comunicación sobre temas de seguridad alimentaria a una mayor sensibilización y capacitación de la ciudadanía en este ámbito.

Rafael Bengoa, por su parte, ha subrayado que los alimentos “no sólo deben ser inocuos, sino también saludables. Por ello también tenemos que trabajar para que los alimentos preparados no contengan grasas saturadas, que su nivel de sal o azucares sean bajos y que los aditivos sean los permitidos y en las cantidades mínimas”.

Bengoa ha explicado que el Proyecto de Ley de Salud Pública y Seguridad Alimentaria del País Vasco establece que las administraciones públicas vascas, según sus competencias, gestionarán los riesgos que se produzcan a lo largo de toda la cadena alimentaria. En concreto, relacionados con la comunicación ha destacado los principios que establecen que la gestión y comunicación de riesgos se ajustará a los criterios de seguridad, prudencia, prontitud, proporcionalidad, transparencia e imparcialidad; que se adoptará el principio de precaución, cuando previa evaluación de la información disponible, se prevea la posibilidad de que se produzcan efectos nocivos para la salud, derivados de un proceso o de un producto que no permita determinar el riesgo con suficiente certeza; y que las medidas adoptadas de acuerdo con el principio de precaución deben tomarse de forma transparente, deben ser proporcionadas y deben ser revisadas en un plazo razonable.

Fuente: Eurocarne

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