Una investigación analiza cómo reducir costes y maximizar la calidad en la industria alimentaria.

El CSIC participa en este proyecto, que pretende ofrecer a firmas bodegueras, conserveras y lácteas un control eficiente de los procesos de producción

El Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participa en un proyecto para reducir costes y maximizar la calidad y la eficiencia de los procesos y los productos en la industria alimentaria. El proyecto, denominado “CAFÉ: Computer-Aided Food processes for control Engineering”, está dirigido por Antonio Álvarez Alonso, científico del CSIC en el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM) con sede en Vigo.

La investigación tiene como objetivo garantizar un control “eficiente y flexible” de procesos de interés en la industria alimentaria para maximizar la calidad de los productos y reducir los costes de producción. La idea es facilitar a la industria alimentaria (bodegueras, conserveras y lácteas) información y herramientas informáticas precisas para determinar la forma más adecuada de operar algunos de los procesos empleados en la elaboración de vino o quesos, en la fermentación de la cerveza o en la fabricación de helados.

La formación de compuestos volátiles promotores de aroma en vino, las propiedades de la cerveza, la actividad de las bacterias lácticas responsables de la elaboración de quesos o la textura propia de determinado tipo de helados destacan entre los atributos de calidad valorados en cada producto. A partir de la atención a estos aspectos y mediante el empleo de modelos matemáticos, el CSIC investiga sobre herramientas informáticas que permitan garantizar un control eficiente y flexible de los procesos, reducir sus costes de producción y maximizar la calidad de los productos.

El CSIC trabaja en la actualidad, en colaboración con diversas empresas, en el proceso de secado al vacío de bacterias para producir quesos (liofilización) y ya se ha conseguido reducir el tiempo de procesado al pasar de las 36 horas que se empleaban tradicionalmente a 29 horas, sin mermas en la calidad del producto. El proyecto “CAFÉ”, en el que participan 16 socios europeos, está coordinado por la Universidad Católica de Lovaina y financiado por la Unión Europea (UE).

Fuente: Consumer

Escrito por

No existen comentarios todavía.

Deja tu comentario