Aprobado el reglamento que prorcionará más información al consumidor sobre los alimentos.

El Consejo de la Unión Europea ha aprobado, en la reunión del Consejo de Competitividad celebrada la pasada semana, el texto del Reglamento sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, y por el que se establecen requisitos adicionales en materia de etiquetado de alimentos dirigidos a ayudar al consumidor a realizar elecciones saludables informadas.

¿Qué cambios introduce esta nueva legislación?

Alérgenos

En comparación con las normas actuales (en vigor desde 1990), el nuevo Reglamento mejora los requisitos de información a los consumidores sobre alérgenos y determinadas sustancias que causen intolerancia. Junto con la obligación existente de proporcionar esta información en los alimentos preenvasados, se establece el mismo requisito para los no preenvasados. Los Estados miembros quedan autorizados a decidir sobre los medios a través de los cuales se transmitirá a los consumidores esta información relativa a alimentos no preenvasados, pero no sobre la obligación en cuanto tal, como ocurre actualmente. Esto significa que el requisito de información se aplicará también a alimentos vendidos en restaurantes y demás establecimientos de comida preparada. Los datos actuales muestran que el 70% de los choques anafilácticos se producen cuando se sale a comer fuera de casa.

Además, los alérgenos deberán aparecer de manera destacada en las etiquetas de los alimentos preenvasados.

Nanoingredientes y alimentos de imitación

En la lista de ingredientes deberá indicarse la presencia de nanoingredientes en los alimentos.

Prácticas leales de información

Se han reforzado las normas sobre prácticas leales de información para incluir los llamados “alimentos de imitación”, que son productos que se parecen a otros alimentos, pero que constan de materias diferentes de las esperadas (por ejemplo, “queso” fabricado a partir de aceites vegetales).

Contenido nutritivo

La conocida como declaración nutricional obligatoria es la información sobre las características de nutrición de los alimentos que debe figurar en las etiquetas de los productos alimenticios. Esta declaración incluye el aporte energético, la grasa, la grasa saturada, los carbohidratos, los azúcares, las proteínas y la sal. Deberán indicarse por 100g/100 ml, y, además, podrán indicarse en cuanto porcentaje de ingesta de referencia (cantidad diaria orientativa, o CDO).

La declaración nutricional obligatoria no se aplicará a algunos alimentos, como alimentos no transformados tales como carne fresca o manzanas, por ejemplo, ni tampoco a productos que no tienen altos niveles energéticos, como especias, café, té, etc.

Por el momento quedan fuera de esta norma las bebidas alcohólicas. Esta excepción se revisará tres años después de la entrada en vigor de este Reglamento.

Asimismo, si el envasado del alimento es muy pequeño (menos de 25 cm2) no se exigirá esa declaración, aunque, independientemente del tamaño, deberán indicarse siempre en el envase el nombre, los alérgenos, la cantidad neta y la fecha de caducidad.

El nuevo Reglamento contiene también normas sobre la presentación de la declaración nutricional, que deberá figurar en un campo de visión unificado. Además, los explotadores de empresas alimentarias, voluntariamente, podrán optar por repetir los elementos más importantes de la declaración nutricional en la parte delantera del envase.

Cuando el espacio disponible así lo permita, la información nutricional deberá presentarse en forma de un cuadro. De no ser así, deberá figurar en formato lineal. El valor energético y las cantidades de nutrientes se expresarán por 100g o 100ml. Junto con estas menciones y formatos, la información nutricional podrá aparecer de forma gráfica o mediante símbolos.

Legibilidad

Los consumidores suelen quejarse de que la información que figura en las etiquetas de los envases resulta a menudo ilegible. Las nuevas normas abordan este problema: la información alimentaria deberá aparecer de manera que se pueda ver y leer fácil y claramente, no esté tapada por eslóganes o publicidad y destaque sobre el fondo. En cuanto al tema específico de la legibilidad, el legislador de la UE ha convenido en unos mínimos del tamaño de letra que habrá de usarse en la etiqueta.

País de origen

Actualmente es obligatorio indicar el país de origen para la carne de vacuno, así como para otros productos, como la miel, la fruta o el aceite de oliva. El nuevo Reglamento amplía la aplicación de esta norma a las carnes de porcino, ovino, caprino y aves de corral.

Entrada en vigor y aplicación

El Reglamento entrará en vigor al vigésimo día siguiente a su publicación, pero los fabricantes tendrán un periodo transitorio de tres años para adaptarse. La declaración nutricional obligatoria deberá aplicarse dentro de un plazo de cinco años una vez haya entrado en vigor el Reglamento

Fuente: Nota del Consejo

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