Publicada la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Se acaba de publicar en el BOE, la Ley 17/2011 Seguridad Alimentaria y Nutrición, la cual recoge, entre otras cuestiones, mecanismos de seguridad alimentaria, nutrición, composición de los alimentos, alimentación escolar y publicidad de los alimentos.

En materia de seguridad alimentaria, la ley recoge distintas medidas, entre las que destacan una mayor información sobre los controles, con un sistema de información homogéneo que permita un mejor intercambio de esta información. Para ello, la ley, entre otras medidas, establece la creación del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria y la Red de Laboratorios de Seguridad Alimentaria (RELSA).

En el ámbito nutricional, la ley aprobada ayer aborda distintos aspectos relacionados con la lucha contra la obesidad y la prevención de las enfermedades crónicas derivadas (diabetes tipo II, enfermedades cardiovasculares, etc.). Esto es especialmente relevante si se tiene en cuenta que, según la Encuesta Nacional de Salud, uno de cada dos adultos está obeso o tiene sobrepeso. Respecto a los niños y adolescentes, el 9,13% tiene obesidad y el 18,48%, sobrepeso; en resumen, uno de cada cuatro niños españoles tiene exceso de peso.

Para velar por una alimentación saludable y prevenir la obesidad, la ley establece la creación del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad, como sistema de información, que permita el análisis periódico de la situación nutricional de la población y la evolución de la obesidad en España y sus factores determinantes.

La ley introduce medidas para regular la oferta alimentaria de los centros escolares, de modo que sea variada y adecuada a las necesidades nutricionales de los alumnos. Prohíbe la venta de alimentos y bebidas, en escuelas infantiles y centros escolares, que tengan un alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, sal y azúcares. Estos contenidos se establecerán reglamentariamente.

En lo que respecta a la composición de los alimentos, la ley quiere promover que las industrias usen tecnologías e ingredientes que minimicen la formación de ácidos grasos trans en sus procesos. Además, los operadores tendrán que exigir a sus proveedores información sobre el contenido de ácidos grasos trans en sus productos y tener esta información a disposición de la administración.

En relación con la publicidad de los alimentos, la ley introduce una serie de prohibiciones con el fin de que se confundan al consumidor. Se prohíbe la utilización de testimonios de médicos o científicos o de pacientes, tanto si son reales o ficticios, su uso en centros sanitarios o su venta en farmacias, como medio de inducción al consumo. Tampoco se permitirá la promoción de alimentos con el fin de sustituir el régimen de alimentación o nutrición comunes (maternidad, lactancia, infancia o tercera edad).

http://www.boe.es/boe/dias/2011/07/06/pdfs/BOE-A-2011-11604.pdf

Fuente: AGRODIGITAL

Escrito por

No existen comentarios todavía.

Deja tu comentario